Conmemoración 11º aniversario de la Agenda 2030
Este 2026 conmemoramos los 11 años de la Agenda 2030, una hoja de ruta compartida para avanzar hacia un futuro más sostenible, inclusivo y justo. Este año, la campaña de comunicación digital que ponemos a disposición de los entes locales pone el foco en la incorporación del ODS 18, que reconoce la cultura y los derechos lingüísticos como elementos clave para la cohesión social, la diversidad y la democracia. Los entes locales tienen un papel fundamental, impulsando políticas y acciones que acerquen estos valores a la ciudadanía. Uníos a una iniciativa que refuerza el papel transformador de los municipios en la construcción de comunidades más inclusivas y resilientes. Cultura y Derechos lingüísticos. Súmate!
La Agenda 2030 reconoce la contribución de la cultura al desarrollo sostenible, pero no le otorga un objetivo específico ni un marco coherente de acción. Esta ausencia ha dificultado que la cultura sea abordada con la misma centralidad que otros ámbitos estratégicos y ha limitado la visibilidad y la capacidad de incidencia en las políticas públicas.
La cultura constituye el cuarto pilar del desarrollo sostenible, junto con las dimensiones económica, social y ambiental. Aporta los valores, los significados, los conocimientos y las prácticas que contribuyen a construir sociedades más cohesionadas, resilientes, democráticas y capaces de afrontar los retos globales. Esta dimensión transversal influye en todos los ámbitos del desarrollo y condiciona la manera como se definen, se implementan y se evalúan las políticas públicas, especialmente en el ámbito local.
El ODS 18 proporciona el marco necesario para hacer efectiva esta centralidad, mediante un lenguaje compartido, objetivos claros e indicadores que permiten orientar la acción, medir los resultados y rendir cuentas. También refuerza el reconocimiento de la cultura como un derecho fundamental y pone en valor ámbitos a menudo invisibilizados pero esenciales para el desarrollo sostenible, como por ejemplo la preservación del patrimonio, la diversidad cultural y lingüística, la gestión social del conocimiento, la lectura pública y el papel de las bibliotecas como espacios de acceso a la información, a la participación ciudadana y la inclusión.
En este contexto, la declaración institucional de la Diputación de Barcelona para incorporar la ODS 18 de Cultura a la Agenda 2030 constituye una invitación a los gobiernos locales a impulsar este nuevo objetivo. La iniciativa sitúa la cultura al mismo nivel que los pilares económico, social y ambiental del desarrollo sostenible, y la reconoce como una herramienta estructural de cohesión social, de garantía de los derechos culturales y lingüísticos, de generación y transmisión de conocimiento y de fortalecimiento de la democracia.
La Agenda 2030 reconoce la contribución de la cultura al desarrollo sostenible, pero no le otorga un objetivo específico ni un marco coherente de acción. Esta ausencia ha dificultado que la cultura sea abordada con la misma centralidad que otros ámbitos estratégicos y ha limitado la visibilidad y la capacidad de incidencia en las políticas públicas.
La cultura constituye el cuarto pilar del desarrollo sostenible, junto con las dimensiones económica, social y ambiental. Aporta los valores, los significados, los conocimientos y las prácticas que contribuyen a construir sociedades más cohesionadas, resilientes, democráticas y capaces de afrontar los retos globales. Esta dimensión transversal influye en todos los ámbitos del desarrollo y condiciona la manera como se definen, se implementan y se evalúan las políticas públicas, especialmente en el ámbito local.
El ODS 18 proporciona el marco necesario para hacer efectiva esta centralidad, mediante un lenguaje compartido, objetivos claros e indicadores que permiten orientar la acción, medir los resultados y rendir cuentas. También refuerza el reconocimiento de la cultura como un derecho fundamental y pone en valor ámbitos a menudo invisibilizados pero esenciales para el desarrollo sostenible, como por ejemplo la preservación del patrimonio, la diversidad cultural y lingüística, la gestión social del conocimiento, la lectura pública y el papel de las bibliotecas como espacios de acceso a la información, a la participación ciudadana y la inclusión.
En este contexto, la declaración institucional de la Diputación de Barcelona para incorporar la ODS 18 de Cultura a la Agenda 2030 constituye una invitación a los gobiernos locales a impulsar este nuevo objetivo. La iniciativa sitúa la cultura al mismo nivel que los pilares económico, social y ambiental del desarrollo sostenible, y la reconoce como una herramienta estructural de cohesión social, de garantía de los derechos culturales y lingüísticos, de generación y transmisión de conocimiento y de fortalecimiento de la democracia.
Servei d'Estratègia 2030
Rambla de Catalunya, 126. 08008 Barcelona
Tel. 934 723 027
