03/11/2026 18:04 h.

Abrera homenajea a las víctimas de la Guerra Civil y la represión franquista en el Cementerio Viejo

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El acto reunió a representantes institucionales de Abrera, Olesa de Montserrat y Esparreguera, familiares de las víctimas y responsables de memoria democrática en un emotivo reconocimiento a los fusilados de 1939.

El cementerio viejo de Abrera acogió, el domingo 1 de noviembre, el acto anual de homenaje a las víctimas de la Guerra Civil y de la represión franquista, una conmemoración que mantiene vivo el recuerdo de las personas fusiladas en el municipio en los últimos días de la guerra y que reafirma el compromiso institucional con los valores democráticos y los derechos humanos.

El acto contó con la participación del alcalde de Abrera, Jesús Naharro; del alcalde de Olesa de Montserrat, Marc Serradó, y del alcalde de Esparreguera, Joan Jurado. Los tres intervinieron para recordar la importancia de preservar la memoria de las víctimas y de continuar trabajando para que los episodios de violencia y represión que marcaron la Guerra Civil y la dictadura franquista no se vuelvan a repetir.

La conmemoración reunió también a familiares de las víctimas, representantes de entidades memorialistas y varias autoridades locales. En representación de la Diputación de Barcelona asistió Pedro Barbado, responsable de Memoria Democrática, que quiso acompañar a las instituciones locales en este acto de recuerdo y reconocimiento.

Durante la ceremonia se hizo una ofrenda floral en el espacio memorial dedicado a los fusilados de febrero de 1939, entre los cuales había vecinos y vecinas de Abrera y de Olesa de Montserrat. El acto fue un espacio de recuerdo colectivo y de reivindicación de los valores de la democracia, la libertad, la convivencia y el respecto a los derechos humanos.

Los parlamentos institucionales coincidieron a destacar la necesidad de preservar la memoria democrática como una herramienta fundamental para comprender el pasado, reparar la dignidad de las víctimas y transmitir a las nuevas generaciones los valores de la paz, la justicia y el compromiso democrático.

Con este homenaje, Abrera reafirma su compromiso con la recuperación y la difusión de la memoria democrática, convirtiendo el cementerio viejo en un espacio de recuerdo, reflexión y reconocimiento de todas las personas que sufrieron la violencia y la represión derivadas de la Guerra Civil y del franquismo.