
12/03/2026 12:00 h
Acción Climática
Las bonificaciones en el IBI para instalaciones solares fotovoltaicas impulsan la transición energética en la provincia
Un estudio presentado a la Asamblea de la Xarxa de Ciutats i Pobles cap a la Sostenibilitat concluye que los municipios que aplican bonificaciones al impuesto de bienes inmuebles (IBI) han registrado un 30% más de instalaciones de autoconsumo solar y que, desde la puesta en marcha de la medida, los ayuntamientos han bonificado más de 40 millones de euros para fomentar la transición energética.
En el marco de la asamblea de la Xarxa de Ciutats i Pobles cap a la Sostenibilitat, celebrada este jueves 12 de marzo en El Prat de Llobregat, se ha presentado el estudio ‘Evaluación de impacto de las bonificaciones del IBI para promover instalaciones fotovoltaicas solares’. El trabajo ha sido elaborado por la Secretaría técnica de la Xarxa, el Servicio de gestión del IBI del Organismo de Gestión Tributaria, el Servicio de Planificación y Evaluación y la Gerencia de Servicios de Medio Ambiente de la Diputación de Barcelona.
El estudio analiza el impacto de las bonificaciones fiscales en el impuesto de bienes inmuebles (IBI) para instalaciones solares fotovoltaicas y concluye que han sido una de las políticas locales más relevantes para estimular la transición energética en los últimos años. Concretamente, desde que se puso en marcha la medida, 252 municipios con la gestión del IBI delegada en el Organismo de Gestión Tributaria (ORGT) de la Diputación de Barcelona han incorporado en algún momento estas bonificaciones fiscales. Como resultado, durante este periodo se han bonificado más de 40 millones de euros, con un patrón ascendente que se ha concentrado especialmente en los últimos tres años, con cerca de 16 millones de euros bonificados en 2025.
Estas bonificaciones han tenido un claro efecto palanca para movilizar la inversión privada en el ámbito doméstico. Los municipios con ordenanzas que incluyen bonificaciones fiscales sobre el IBI para instalaciones solares fotovoltaicas han registrado un incremento del 30% en la instalación de estas placas.
De media, los ayuntamientos han bonificado 1€ el primer año, hecho que ha movilizado alrededor de 10€ de inversión privada. Si se tiene en cuenta que el periodo de bonificación fiscal asociado a una instalación acostumbra a ser de cinco años, este valor se acumula y, por una misma inversión privada, el ayuntamiento acaba bonificando un valor medio acumulado de unos 5€.
En cuanto a la potencia fotovoltaica instalada, el estudio estima que el impacto de estas políticas sería superior a los 158 MWp. También hay que tener en cuenta que el 84,3% de todas las instalaciones de autoconsumo en Cataluña son domésticas y representan el 35,1% de la potencia instalada, cosa que supondría unos 485 MW, según datos del Instituto Catalán de Energía (ICAEN). Este es un elemento diferencial respecto del resto del Estado que se explica, en gran parte, por el impulso desde el mundo local.
El estudio también concluye que el número de expedientes residenciales bonificados se concentra mayoritariamente en viviendas unifamiliares (80%), mientras que las viviendas plurifamiliares representan el 20%. Aun así, en este último caso se detecta una ligera tendencia al aumento en los últimos tres años. Además, la presencia de segundas residencias parece asociarse con una mayor adopción de las bonificaciones.
Durante la presentación del estudio, el presidente de la Xarxa de Ciutats i Pobles cap a la Sostenibilitat y diputado de Acción Climática y Transición Energética de la Diputación de Barcelona, Marc Serra, ha destacado que “la bonificación del IBI para instalar placas fotovoltaicas ha sido una de las principales políticas municipales de los últimos años para impulsar la transición energética y ha permitido generar la electricidad suficiente para alimentar 66.000 hogares de la provincia de Barcelona”. Aun así, ha apuntado que “la medida ha beneficiado sobre todo a las viviendas unifamiliares y el reto es hacer llegar también las renovables a los edificios plurifamiliares. Por eso, hoy presentamos propuestas para que estas bonificaciones lleguen al máximo de hogares”.
Propuestas para avanzar en la transición energética local
El estudio presentado también incluye propuestas, líneas de trabajo de mejora y recomendaciones para continuar avanzando en una transición energética local que llegue a toda la población.
Entre estas, destaca homogeneizar y optimizar las bonificaciones fiscales por parte de los ayuntamientos, revisando la ordenanza fiscal del IBI y elaborando una guía de recomendaciones. También se propone modificar las ordenanzas fiscales para llegar a toda la ciudadanía, estimulando con más fuerza las instalaciones fotovoltaicas en viviendas plurifamiliares, así como dejar de bonificar las viviendas que no sean residencia habitual.
Finalmente, se plantea continuar invirtiendo en transición energética desde el mundo local, aplicando políticas compensatorias, como la creación de un fondo climático municipal y otras líneas de apoyo no vinculadas a la fiscalidad, como por ejemplo subvenciones, autoconsumos compartidos municipales abiertos a la ciudadanía y comunidades energéticas.
Con todo, estas recomendaciones tienen el objetivo de integrar la política de bonificaciones dentro de una estrategia más amplia de transición energética local, para garantizar un acceso universal a la electricidad verde, renovable, de proximidad y casi gratuita en toda la población.
La electrificación de los consumos térmicos de equipaciones municipales
Otro de los documentos destacados que se han presentado en el marco de la Asamblea de la Xarxa ha sido la ‘Guía de electrificación de los consumos térmicos en equipaciones municipales’, que tiene el objetivo de orientar a los entes locales y aportar información relevante para planificar la descarbonización de los usos térmicos de la energía en edificios municipales mediante la electrificación de los equipos de climatización (calefacción y refrigeración) y producción de agua caliente sanitaria.
Entre las ventajas que se recogen se halla la mejora del confort térmico, la adaptación al cambio climático, la mejora de la calidad del aire, el almacenamiento térmico, el ahorro económico y la seguridad energética. En este sentido, se ha destacado que la electrificación de consumos térmicos reduce cuatro veces la emisión de gases de efecto invernadero (GEH), y hasta cincuenta veces a diez años vista.
La jornada también ha contado con la ponencia ‘Transición energética, electrificación y descarbonización’, a cargo de Joan Herrera, abogado especialista en energía y medio ambiente, y con una mesa redonda sobre como abordar una transición energética justa desde la fiscalidad local.
Por último, se ha aprobado la ‘Declaración del Prat de Llobregat para la descarbonización y la electrificación de las equipaciones y servicios municipales’, que establece “el compromiso para avanzar hacia un modelo energético más limpio, justo y sostenible”.
La alcaldesa del Prat de Llobregat, Alba Bou, ha explicado que “este documento nos marca deberes a los pueblos y ciudades. El primer paso es saber cuál es el gasto energético de nuestras equipaciones y en qué momento se produce y, a partir de aquí, habrá que elaborar planes de acción para ir reduciendo y electrificando este consumo”. Bou ha añadido que “las equipaciones públicas y las instituciones tenemos que ser la punta de lanza de esta transformación hacia un modelo energético más resiliente.”
La Xarxa de Ciutats i Pobles cap a la Sostenibilitat
Se trata de una asociación de más de 330 entes locales y es el principal referente del mundo local en Cataluña en materia de sostenibilidad, medio ambiente y acción climática. Fundada en 1997, agrupa municipios de todo el territorio y cuenta también con las cuatro diputaciones catalanas como miembros, así como varios observadores institucionales, entre los cuales la Generalitat de Cataluña.
La secretaría técnica de la Xarxa recae actualmente en la Diputación de Barcelona, y la presidencia la ejerce el diputado de Acción Climática, Marc Serra.
A lo largo de los años se ha consolidado como un espacio de trabajo compartido entre cargos electos y personal técnico municipal para compartir experiencias, difundir buenas prácticas y avanzar conjuntamente hacia modelos de desarrollo más sostenibles, situando la acción climática en el centro de las políticas locales y promoviendo la implicación activa de la ciudadanía.
Esta actividad responde a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) número 11 “Ciudades y Comunidades sostenibles” y número 13 “Acción Climática”. Los 17 ODS fueron proclamados por la Asamblea General de Naciones Unidas el 25 de septiembre de 2015 y forman parte de la agenda global para 2030. La Diputación de Barcelona asume el cumplimiento y despliega su acción de apoyo a los gobiernos locales de la provincia de acuerdo con estos ODS.


